Nuestro nutricionista dietista Davie Bichelli nos ayudará a entender mejor cuales son los alimentos que debemos consumir durante el embarazo.

Un estudio de la Universidad de Antioquia (Colombia) demostró que el aumento físico y de calorías percibido por las embarazadas (https://osteowellnessstudio.com/cuantos-kilos-es-saludable-subir-en-el-embarazo/) se compensaba con alimentos procesados pobres en vitaminas y minerales.
Los datos de las participantes en el estudio mostraron que tanto la ingesta de energía como de proteínas
eran insuficientes, lo que exponía al feto a un desarrollo deficiente y a una mayor propensión a padecer enfermedades crónicas en la edad adulta, mientras que un aumento de peso insuficiente provocaban partos
prematuros y defectos congénitos.
En primer lugar, no es necesario seguir una dieta especial durante el parto, lo importante es equilibrar y variar los alimentos, y controlar si es posible los porcentajes establecidos por la OMS (Organización Mundial de la Salud) 30% de grasas, 50% de hidratos de carbono, 20% de proteínas para permitir un buen funcionamiento del organismo y un desarrollo físico sano.


Proteínas:
Las proteínas están compuestas de aminoácidos. Sostienen la masa muscular, suministran energía al cuerpo y al cerebro, permiten el latido del corazón y son la base de la estructura de los órganos vitales, tienen una función plástica y anabólica, es decir, ayudan en la construcción de la mayoría de los tejidos, tienen la capacidad de mantener los músculos delgados y regulan la saciedad.
Los encontramos principalmente en alimentos de origen animal, pero también en frutos secos y legumbres.

Hidratos de carbono:
El cuerpo humano convierte los hidratos de carbono en glucosa, un elemento indispensable para dar energía al organismo y que se almacena en los músculos o en las reservas de grasa para utilizarla cuando sea necesario.
Los encontramos principalmente en cereales como la pasta, el pan, el arroz y los tubérculos, pero también en legumbres y frutas.

Grasas:
Las grasas son otra fuente de energía, pueden ayudar a controlar el peso y a prevenir ciertas enfermedades.
Las grasas saludables desempeñan un papel en la protección de los órganos vitales, la regulación de la producción hormonal y la estabilización de la temperatura corporal.
Una dieta sana y equilibrada incluye la ingesta de distintos tipos de grasas: saturadas (aceite de coco, leche) e insaturadas (aceite de oliva, sobre todo virgen extra, aguacates, grasas esenciales del pescado).
Por mucho que una dieta equilibrada satisfaga dentro de las necesidades de vitaminas y minerales (llamados micronutrientes) hay que tener cuidado con algunos en particular, porque las recomendaciones aumentan.
En particular:
- Ácido fólico, presente en verduras de hoja verde como espinacas y acelgas, espárragos y brécol, legumbre, como lentejas y judías pintas, y fruta;
- La vitamina D, ayuda a la absorción del calcio, cuyo requerimiento es mayor. Se encuentra en alimentos como pescado azules y lácteos no desnatados;
- Vitamina B12, contenida en todos los alimentos de origen animal
- Vitamina C, en frutas, verduras, preferiblemente frescas y crudas;
- Hierro en carnes como hígado, conejo, ternera, y mariscos como almejas, mejillones
- Yodo en pescado, mariscos y sal yodato;
- Calcio en productos lácteos pero también en verduras hortaliza y legumbres, generalmente cereales integrales.

